miércoles, 9 de marzo de 2016

La ballena de la película ‘Blackfish’ está muriendo

El deterioro en la salud de la orca que vive en cautiverio en SeaWorld (Orlando, EE UU) y protagonizó el premiado documental de Gabriela Cowperthwaite es irreversible.


Tilikum está muriendo y los veterinarios no parecen capaces de hacer nada para remediarlo. Tilikum, la orca macho que lleva 32 años en cautividad (fue capturado cerca de Islandia y separado de su familia cuando tenía dos años), protagonizó el premiado documental Blackfish (Gabriela Cowperthwaite, 2013) sobre el controvertido cautiverio de estos animales. Su caso ha recibido especial atención mediática por haber estado involucrado en la muerte de tres personas; las dos últimas, en el parque SeaWorld de Orlando (EE UU) donde vive desde 1992, cuando llegó trasladado tras matar a su primera víctima en Sealand, suceso que motivó el cierre definitivo de aquel parque acuático.

El martes, desde SeaWorld anunciaron el irreversible deterioro en la salud de Tilikum, que está volviéndose “cada vez más letárgica” debido a una infección bacteriana de los pulmones que, según los responsables del parque, resulta “muy resistente al tratamiento”. Dado que el cuerpo de veterinarios del parque se ha visto incapaz de curar a Tilikum, ahora sus esfuerzos se concentran en asegurar la comodidad de sus últimos días de vida.

El comunicado de SeaWorld no ha tardado en recibir una lluvia de protestas y mensajes de reproche procedentes de sociedades y personas amantes de los animales que se posicionan en contra de las condiciones de cautiverio impuestas a las orcas en estos parques. Desde PETA se han mostrado contundentes: “En SeaWorld quienes están enfermos son los jefes, quienes deliberadamente han hecho sufrir inmensamente a Tilikum –protagonista de Blackfish, el documental incriminatorio sobre SeaWorld– confinándolo dentro de un pequeño tanque de cemento durante décadas, condenándole a problemas mentales que han tenido como consecuencia agresiones y ahora una enfermedad mortal”.

En Blackfish se usaba el caso de Tilikum y la muerte que había causado de tres personas (dos entrenadores y un intruso que se coló en las instalaciones) como ejemplo del maltrato de la compañía hacia sus animales, así como las peligrosas condiciones laborales de los trabajadores de SeaWorld.

Desde el estreno de la película y el incremento de su notoriedad en festivales y cines de todo el mundo, activistas por los derechos de los animales han denunciado que los responsables del parque SeaWorld –que, por supuesto, niegan todas las acusaciones vertidas en el filme– han endurecido el aislamiento del animal, que ha pasado los últimos años nadando en círculos o dejándose flotar en el mismo punto, incrementando su posible psicosis.