miércoles, 26 de marzo de 2014

Marketing: ¿estrategia para que el público vea películas mexicanas?

Por: @hora_resulta

Creer que el marketing es la clave para que el cine hecho en México sea visto es una falacia, de ser cierto esto, hay muchas películas que hubiesen tenido una taquilla considerable. 

"El crimen del Cácaro Gumaro" es una producción reciente que tuvo una campaña publicitaria bastante efectiva, además de estar  expuesta en espectaculares, televisión, radio y en salas cines a través de un spot bastante divertido con el comediante Andrés Bustamante "el güiri, güiri", esto debería significar que las personas acudieron a las salas de cine, cuestión que aún sigo dudando.

Pero vayamos más a fondo del asunto, es posible que el marketing logre hacer llegar a los cinéfilos a taquilla, sin embargo, si la película no los complace, lo más probable es que se haga una campaña negativa de las más efectivas, la viral, el boca a boca que no cuesta dinero pero si que se esparce como plaga.

Al parecer, "El crimen del Cácaro Gumaro" rebasó en taquilla a "300: Origen de un imperio" según datos del boxoffice pero sucede que eso nadie lo cree ¿por qué? porque es un dato muy difícil de constatar cuando escuchamos hablar a las personas sobre lo que piensan realmente de la cinta.

Si bien una campaña de publicidad por todos los medios, hasta en la sopa puede lograr un arranque victorioso en el primer fin de semana, el que se mantenga y recupere la inversión va más por el lado de la calidad del contenido. Definitivamente no se puede esperar que la publicidad haga que la gente vuelva a creer en el cine nacional pero sí las historias bien contadas ¿no creen?

La Directora de "Fecha de caducidad" Kenya Márquez según una nota del informador, declaró que si todos tuvieran el mismo apoyo e impulso en mercadotecnia que producciones como "No se aceptan devoluciones" o "Nosotros los nobles" el público iría a ver todas las películas mexicanas, eso es una cuestión que no se puede asegurar, número uno porque al público no es tan fácil de engañar a estas alturas y dos porque en seguida, si la película es mala como mencioné, se sabría por el boca a boca.

No se puede dejar la responsabilidad de llevar al público a la excesiva exposición de publicidad o a obligar a los exhibidores a destinar salas únicamente para proyectar cine sólo porque sea mexicano, la respuesta más bien es hacer un balance entre la difusión pero sobre todo que la calidad de la película sea muy buena.