miércoles, 18 de diciembre de 2013

CLUB SÁNDWICH: EL CONFLICTO CON LAS MADRES


Por Andrea González 

La pregunta siempre es: ¿qué hace hombre a un hombre? Y no es que sea una pregunta fácil de responder, pero ¿qué hace hombre a un hombre y qué significa esto para las mujeres? también es un planteamiento interesante y, como muchos otros que involucra la convivencia entre géneros, es un planteamiento bastante desatendido.
            En Club sándwich acompañamos a Paloma y a su hijo adolescente Héctor durante sus vacaciones en Puerto Escondido, donde Héctor conocerá a Jazmín, una muchacha bonita y despierta que lo llevará de la mano en los primeros esbozos del placer y la carnalidad, mientras Paloma se ve desplazada y desafiada por su ya no tan pequeño e inocente hijito.
            Esta película, la tercera del director mexicano Fernando Eimbcke, nos convierte en cómplices y nos lleva a experimentar todas las emociones de… las primeras veces que uno se encuentra con el otro sexo y la tensión se vuelve casi insoportable. La fotografía es buena, a pesar de que hay largos silencios que vuelven innecesariamente lenta la película. Sin embargo, lo más valioso es el juego freudiano que se establece entre Héctor y las mujeres que lo rodean: ¿qué significa para una madre separarse de su hijo y dejarle el lugar a otra mujer? ¿Qué busca un hombre en una mujer cuando ya no le interesa su mami? ¿Dejan los hombres alguna vez de buscar una madre? Todas estas preguntas tiene la respuesta estética de la incógnita. Qué rico es un club sándwich.