miércoles, 18 de diciembre de 2013

LA CONSTRUCCIÓN DE LA MUJER A PARTIR DEL ARTE

Andrea González
@kissmeofuckyou



¿Qué fue primero: la fantasía o la realidad? El arte es capaz de transformar no sólo nuestras vidas, sino la manera en la que nos comportamos y la percepción que tenemos de nosotros mismos. A finales del siglo XIX surge en el mundo occidental la construcción de la femme fatale. La mujer fatal es la respuesta masculina ante el miedo que le provocaba a los hombres la liberación de la mujer.
Este nuevo tipo de feminidad, voraz, voluptuosa, rebosante de vida y de apetitos carnales, ha existido durante toda la historia, en todas las culturas y en todas las mitologías. Sin embargo, será hasta este momento histórico en que la liberación femenina pone en riesgo los valores de la mujer convencional y se cuestiona la naturaleza de la feminidad, en que los artistas, encabezados por los decadentistas franceses, consagren sus obras a las mujeres fatales.
En México no existiría una verdadera mujer fatal hasta bien entrado el siglo XX, pero los escritores decimonónicos sí que suspiraban por las divas del cine extranjero, que llegaban aquí con la mirada hipnótica, los párpados caídos, el cabello corto, todas unas vampiras, pues. La primera de ella fue Pina Menichelli, diva del cine italiano que protagonizó muchísimas producciones, entre las que destacan El fuego (1915) y La tigre real (1916).
La pregunta es: ¿siguen los hombres temiendo a la mujer y construyéndola, o somos las mujeres las que partimos del imaginario de los hombres para concebir nuestra sexualidad? Hace falta ver muchas películas para sacar conclusiones.