domingo, 4 de agosto de 2013

Pobre Benjamín


 Por Valeria Aguilar Lara 
@hora_resulta

Hoy tuve la fortuna de ver una película sencilla en cuanto a la historia y valores de producción pero muy disfrutable, de esas que vale mucho la pena ver.

“La mujer de Benjamín” (1991) la ópera prima del director Carlos Carrera (“El crimen del padre Amaro”) es una historia cotidiana sobre un hombre maduro llamado Benjamín (Eduardo López Rojas) quien es flechado por una hermosa muchacha del pueblo, Natividad, (Arcelia Ramírez) mucho más joven que él y, a quien buscará en todos sus intentos hacerla su mujer, incluso si es mediante un secuestro.

Las actuaciones son muy naturales y el director supo recrear ese ambiente de provincia en donde los pobladores se enteran de la vida de otros y su lengua es una carga con la que hay que lidiar.

A pesar del rechazo que le profesa Natividad, Benjamín con su insistente amabilidad logra, aunque sea en poca cantidad, agradar a la mujer y convencerla de quedarse a vivir con él, sin embargo, ella es tan joven e inmadura que llevará a cabo otros planes.

Cabe resaltar la participación de Eduardo Palomo, aquél joven actor que por desgracia perdió la vida hace unos cuantos años. Realmente tenía un trabajo actoral versátil y creíble, por lo menos, en esta cinta dejó ver su talento histriónico.


“La mujer de Benjamín” es de esas historias valiosas dentro de nuestra cinematografía nacional, de esas que su sencillez demuestra que el guión fue un excelente inicio y la dirección una sucesión muy  atinada.